¿Es Taylor la solución a los problemas de las empresas?
10 mar
Los investigadores y profesores en administración y dirección de empresas consideran a Frederick Taylor como uno de los padres de la Ciencia de la Administración.
Taylor (1856-1915), ingeniero mecánico, publicó un manual (“The Principles of Scientific Management”) donde establecía sus principios de la administración científica y las estapas para poner en marcha su organización cientifica del trabajo.
Haciendo un especial énfasis en la realización de la tareas, Taylor establecía entre otras cosas que era necesario conseguir el máximo nivel de especialización posible en los puestos de trabajo para que las empresas mejorasen sus niveles de productividad. Revolucionario en su momento, sentó las bases para el desarrollo de la administración científica y el enfoque clásico junto a Fayol y Weber.
El enfoque clásico ha sido siempre criticado precisamente por su rigidez, por la excesiva especialización y control del trabajador; lo que no permitía autonomía e iniciativa, fundamental en el desarrollo de ideas innovadoras. Estudios porteriores demostraron que no siempre un mayor grado de especialización conlleva mayores niveles de productividad, sino que a través de la motivación, mayor autocontrol y posibilidades de asumir riesgos e iniciativas en el trabajo se puede mejorar también los niveles de productividad.
Esto viene a cuento, porque resulta cuanto menos curioso que en este contexto de crisis, donde resulta necesario que las empresas, los empresarios, los gobiernos, y la sociedad en general muestre iniciativa, creatividad, comportamiento innovador… continuamente se hable de vuelta a ser más productivos, a la necesidad de mejorar los niveles de productividad, de especialización y a un mayor control del trabajador.
Esto no es sólo a nivel nacional (p.ej. Expansión), sino que en EE.UU, el prestigioso blog Freakonomics también hace una “llamada a la especialización” para mejorar la productividad. Mientras que Obama se reune con las empresas punteras en innovación (Google, Facebook, Twitter, Apple) y las publicita como el modelo hacia el que deben mirarse el resto de empresas, seguimos encontrando discursos sobre mayor especialización y control para mejorar los resultados.
Citando al profesor Trías de Bes: “La intersección de disciplinas puede ser un motor de innovación y efervesciencia creativa”.
¿O es que preferimos volver a la época de “Tiempos Modernos“?





