Contabilidad de Gestión

De Descuadrando

La Contabilidad de Gestión es aquella parte de la contabilidad encargada del cálculo de los costes, así como del suministro de información relevante a los usuarios internos que sirva de apoyo a la toma de decisiones y facilite el proceso de planificación y control. También se puede definir como el conjunto de información destinada a la valoración, análisis y control de los recursos económicos que se aplican en el proceso productivo de una organización privada o pública. Con frecuencia, este término se identifica con contabilidad de costes, pues su origen estuvo en la necesidad de conocer datos que cuantificaran los factores productivos consumidos en el ciclo de explotación. Con posterioridad, las necesidades de información han evolucionado a la interpretación y análisis de esos datos para el control de la gestión en términos de eficiencia. De ahí que, en la actualidad, se hable de contabilidad de gestión más que de contabilidad de costes.


Contenido

Historia de la Contabilidad de Gestión

Se suele localizar el origen de la contabilidad de gestión entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, como consecuencia de la II Revolución Industrial, que fue un periodo de fuerte innovación tecnológica caracterizado por el nacimiento de la gran industria y la producción en serie de bienes de consumo. Este hecho supuso la necesidad de administrar empresas con múltiples procesos, para lo que se desarrollaron sistemas de información que no se habían utilizado antes. Debido a las necesidades que surgen en las empresas, tales como conocer el coste de las materias primas, de los productos terminados, etc., ocasionaron el origen de la contabilidad de costes. Dicha contabilidad fue evolucionando a lo largo del tiempo, en función de las necesidades que se iban planteando en las empresas.

Durante la primera mitad del siglo XX, las empresas de los países industrializados se movían en un entorno estable pero competitivo. En estas circunstancias, no tenían la necesidad de contar con complejos sistemas de costes. Pero a medida que el siglo fue avanzando, las condiciones fueron cambiando. Las empresas comenzaron a encontrarse continuamente con amenazas debido a la gran variedad de factores que fueron surgiendo. La fuerte competencia, provocada por el exceso de oferta, los continuos cambios y la incertidumbre del entorno, la complejidad de los procesos productivos, el vertiginoso ritmo de los progresos tecnológicos, etc,. Son algunas de las variables que las empresas tenían que tener en cuenta para alcanzar el éxito o simplemente sobrevivir. Se pasa así de un enfoque basado en la producción, en el que lo importante es producir en cantidad suficiente para satisfacer la demanda existente, a un enfoque basado en el cliente, en el que lo fundamental es responder adecuadamente a las necesidades de este nuevo cliente, que se ha vuelto más exigente por tener una mayor variedad de oferta donde elegir y más información, y que basará su decisión no solo en el precio sino también en función del servicio y el trato recibido.

La contabilidad de costes ha ido evolucionando para adaptarse a las características que presentan el entorno y los sistemas de producción. Por otro lado, aunque el coste es de gran importancia, no es la única variable relevante. Ya que la decisión del cliente de basa en el servicio y la atención recibida, además de en el precio, disponer de información que permita determinar el nivel de calidad del producto como parte de un proceso de mejora continua, anticiparse a los movimientos del mercado, innovar, cumplir con los plazos de suministro, etc., se han convertido en factores fundamentales para el éxito empresarial. La aparición de todas estas variables entre otras hace que surja el concepto de contabilidad de gestión, que engloba a la contabilidad de costes y a toda aquella información adicional que se requiere para la gestión de las empresas.

Comparación con la contabilidad financiera

Los usuarios internos son aquellas personas que pertenecen a la estructura empresarial y tienen alguna responsabilidad de gestión en la empresa. Los usuarios externos son aquellos que no pertenecen a la empresa pero mantienen algún tipo de relación con ella, o simplemente están interesados en su situación económico-financiera.

La información que proporciona la empresa no es la misma para ambos tipos de usuarios. El usuario interno necesita la información que le proporciona la contabilidad de gestión, la cual se puede decir que genera información que será utilizada por los usuarios internos. El usuario externo requiero información de la contabilidad financiera, que es la que se encarga de elaborar las Cuentas Anuales, aunque estos informes también pueden ser usados por algunos usuarios internos. La contabilidad de gestión es la parte de la contabilidad que emite informes contables orientados hacia los usuarios internos con el objeto de poner a su disposición aquella información que no le suministra la contabilidad financiera.

Conviene destacar que, a pesar de estas diferencias, la contabilidad financiera y la de gestión comparten diversos elementos en común. Por un lado, la contabilidad financiera necesita a la de gestión, y más concretamente a la de costes, tanto para valorar los inventarios como para determinar el coste de la producción y así calcular exactamente los resultados del ejercicio. Por otro lado, la contabilidad de gestión necesita a la financiera porque en muchas ocasiones parte de información extraída de ésta para elaborar informes relevantes, que ayuden a la gestión y a la toma de decisiones en el interior de las organizaciones.

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Características de la Contabilidad de Gestión

  • Objetivo: tiene un triple objetivo. En primer lugar, y origen de la contabilidad de gestión, se encuentra el cálculo de costes, como los costes de los productos, servicios, procesos… (objetivo instrumental). En segundo lugar debe servir de apoyo a la toma de decisiones por parte de los usuarios internos mediante el suministro de información relevante (objetivo analítico). Y por último debe facilitar el proceso de planificación y control.
  • Normalización: no hay normas que regulen cómo las empresas deben llevar su contabilidad de gestión. El contenido y la periodicidad de los informes y las normas que se siguen para su elaboración son definidos por la propia empresa, en función de las necesidades de información que tengan sus usuarios. De hecho no es obligatorio tener desarrollada la contabilidad de gestión. Ante esta falta de regulación, asociaciones no gubernamentales de distintos países emiten una serie de recomendaciones para que sirvan de orientación a las empresas a la hora de desarrollas sus sistemas de contabilidad de gestión. En España, la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas creó en enero de 1986 una comisión de estudio sobre contabilidad de Gestión, y se encarga de emitir dichas recomendaciones.
  • Tipo de información: la heterogeneidad de la información que requiere cada usuario interno requiere que la contabilidad de gestión no se centre en la elaboración de información genérica, sino que prepare información personalizada a la demanda de los que serán sus usuarios finales. Estos informes no se limitarán a la información cuantitativa y financiera, sino que también incorporarán información cualitativa y no financiera. Los informes deben comprender tanto información del pasado o histórica como de previsiones realizadas.
  • Características de la información: la información suministrada por la contabilidad de gestión no está sujeta al cumplimiento de una serie de características debido a la falta de regulación existente. Sin embargo, se pueden establecer una serie de características deseables. La información que proporcione debe ser relevante, es decir, apropiada para que los distintos usuarios internos puedan afrontar las situaciones que se les plantean. Además debe estar disponible cuando se necesita. La falta de normas de obligado cumplimiento prácticamente imposibilita el poder comprar la información generada por la contabilidad de gestión de distintas empresas ya que, tanto el contenido de los informes como las normas que se siguen para su elaboración, son definidos por cada organización.


Por último, cabe señalar el comportamiento ético que requiera la gestión de organizaciones, con el objeto de generar la confianza necesaria para el desarrollo de la actividad económica, ya que es este comportamiento ético el que mantiene en marcha la economía y cuanto este falla, se producen grandes encándalos, como los ocurridos a principios del siglo XXI (Enron, Parmalat, Wordcom...), que dañaron seriamente la confianza de los inversores hacia los mercados de capitales.


Bibliografía

Lecturas de Contabilidad de Gestión. (coord Muñoz Colomina C.I.) Ed. CERSA

T. Escobar, V. Cortijo (2012): Fundamentos de la Contabilidad de Gestión.

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